Al recibir tu paquete refrigerado, guarda las plumas en la nevera (2–8 °C) de inmediato — idealmente en el cajón central, nunca en la puerta ni pegadas a la pared del fondo (riesgo de congelación).
Nunca uses una pluma que se congeló, incluso si ya se descongeló. Si sospechas que pasó, escríbenos por el chat antes de usarla.
La pluma en uso puede permanecer a temperatura ambiente (bajo 30 °C) por el tiempo que indique su etiqueta — típicamente entre 21 y 56 días según el producto. Anota la fecha en que la sacaste.
Viajes: usa una bolsa térmica con gel frío para trayectos largos; en el avión llévala contigo, nunca en bodega.
Duda razonable = pregunta. Es mejor validar por chat que perder una dosis (o usarla dañada).