Las náuseas leves son el efecto más común, sobre todo los 2–3 días después de la aplicación y al subir de dosis. Suelen mejorar en 4–8 semanas.
Ayuda: comidas pequeñas y frecuentes, comer despacio, evitar frituras y comidas muy grasosas, no acostarte justo después de comer, hidratarte en sorbos a lo largo del día, jengibre (té o masticable).
El estreñimiento también es frecuente: fibra (frutas, verduras, avena), 2 litros de agua al día y movimiento diario suelen resolverlo.
Señales de alarma — escríbenos de inmediato por el chat clínico o acude a urgencias: vómito persistente que no te deja hidratarte, dolor abdominal intenso que no cede (especialmente si se irradia a la espalda), signos de deshidratación, o ictericia (piel u ojos amarillos).
Nunca «aguantes» síntomas fuertes en silencio: ajustar la dosis a tiempo evita abandonar el tratamiento.