«Es la salida fácil»: falso. El medicamento silencia el hambre biológica, pero los hábitos — proteína, fuerza, sueño — son los que sostienen el resultado. Por eso existe el acompañamiento.
«Al dejarlo, todo rebota»: el riesgo de reganancia existe si no se construyeron hábitos ni masa muscular. Con transición gradual y mantenimiento, gran parte del resultado se sostiene.
«Cualquiera puede tomarlo»: falso. Hay contraindicaciones serias (antecedente de cáncer medular de tiroides o NEM2, pancreatitis, embarazo). Por eso la evaluación médica no es un trámite.
«El de la farmacia de Instagram es igual»: los productos sin registro INVIMA pueden ser falsificados o estar mal conservados. Un GLP-1 que rompió cadena de frío puede perder su efecto sin que lo notes.
«Más dosis = más rápido»: la titulación existe para que tu cuerpo tolere el tratamiento. Saltarse pasos multiplica los efectos secundarios y los abandonos.