Cuando pierdes peso rápido, parte puede ser músculo. El músculo es tu seguro metabólico: protegerlo hace la diferencia entre «bajar de peso» y «mejorar tu composición corporal».
Meta práctica de proteína: 1,2–1,6 g por kilo de peso objetivo al día. Ejemplos por comida: 2 huevos + queso, una pechuga mediana, una taza de lentejas con arroz, un vaso de yogur griego.
Con menos apetito, prioriza: proteína primero en cada plato, luego verduras, luego lo demás.
Fuerza 2–3 veces por semana (pesas, bandas o tu propio peso). Caminar es excelente, pero no reemplaza la fuerza.
Tu nutricionista ajusta tu plan en el portal — cuéntale qué te queda fácil y qué no. Un plan perfecto que no puedes cumplir es peor que un plan bueno que sí.