Mes 1 (titulación): la dosis inicial es baja a propósito — el objetivo es que tu cuerpo se adapte, no bajar rápido. Pérdida típica: 1–3 kg. Es normal sentir menos apetito y saciedad temprana.
Meses 2–3: la dosis sube según tu tolerancia. El «ruido de comida» (pensar en comida todo el día) suele silenciarse. Pérdida típica acumulada: 4–8% del peso corporal.
Meses 4–6: velocidad de crucero. Aquí importan más que nunca la proteína (para proteger tu masa muscular), la fuerza 2–3 veces por semana y el sueño.
Las mesetas son normales y esperables: el cuerpo se defiende. No significan que el tratamiento dejó de funcionar — tu médico puede ajustar dosis o estrategia.
A los 12 meses, los estudios muestran pérdidas promedio del 10–15% del peso corporal con acompañamiento. Los resultados varían persona a persona — compárate solo contigo.